Ir al contenido principal

Gatos amarillos



Me gustan los gatos amarillos,
los que acuden a tu cama por la noche
y se arrullan en tu pecho.
Me gustan porque se sienten como llama,
como si el fuego respirara
y te encontrara por la noche.
Me gustan los gatos amarillos
y no los negros, porque no son amarillos.
Estos gatos del alma
son como el amor que no nos da su nombre,
el amor de ojos de incendio
que se apaga si llega el día.
Gatos amarillos
que te muerden dulcemente
para que sepas que te quieren;
suaves como el terciopelo de la noche,
furtivos como ellos.
Son como historias peludas,
mitos amarillos y leyenda.
Me gustan así
porque me encuentran
mas yo no los encuentro,
vienen cuando quieren y yo no los espero,
como tela de la noche me envuelven
y aunque pueden dañarme no lo hacen,
porque yo los amo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lo mejor del mundo

Lo mejor del mundo José Ángel M. Bratini (2016) La alegría       Imaginario Sé muy bien que soy imaginario. Voy a dudar que tengo piel, de estos brazos y mis piernas voy a dudar. Sé muy bien que me acompaña la experiencia, las pequeñas cosas olvidadas por el río, el reflejo del Sol tan inmune al arrastre de su cauce (nada hecho de luz se ha puesto viejo). La vida conmigo ha sido bella, el silbido del viento entre las hojas me amaba, el canto de los pajaritos también me amaba; a mí me amaba hasta el suelo que nunca había dormido entre mis huellas. El mundo jamás me ha devuelto una pisada (generoso), me ha dado siempre ojos nuevos, respiración nueva, nuevos latidos, tacto inédito y la piel (de la que estoy dudando) ha sido lluvia, trenzas de agua donde mis sueños eran barquitos llevados al mar. Tanta vida, tanta vida he merecido. He aprendido que el desastre sólo es percibido por lo efímero, hay algo en mí que es grande y es eterno. Yo lo afirmo...

Cuadros

Frescura de la tarde Esta tarde ha sido todo un espectáculo de belleza, la tierra está fresca, pintada de piedras que sueñan el movimiento. Y ni hablar de la brisa, se balancea como en una fiesta de risueños infantes, coqueta y galana, se detiene y de súbito arremete como un retoño travieso. Las hojas se ríen locas igual que  niñas de risas menudas, luego en la transparencia del espacio florece un silencio silvestre que arrastra una tranquilidad muy atrevida.                                                                                          ...

“Me llamo Rojo”, buena literatura

  Leer buena literatura es un placer. Mi más reciente lectura corresponde a la novela "Me llamo Rojo", del escritor turco Orhan Pamuk, publicada por primera vez en 1998 por la editorial Alfred A. Knopf en Turquía. Desde que se le otorgó el Premio Nobel de Literatura en 2006, si mal no recuerdo, mi curiosidad por este título de Pamuk se activó de inmediato. "Me llamo Rojo", me resultó evocador de un no sé qué. Pero pasaron años y años y es hasta el lejano 2023 en que he podido leer esta fascinante novela. Mi satisfacción ha sido casi total. La historia gira en torno a dos ejes: dos asesinatos y una historia de amor. Y alrededor de estos un rico desplazamiento de temas filosóficos sobre el arte de la pintura y la cosmovisión religiosa. Y es que los crímenes contra dos maestros ilustradores de libros están motivados aparentemente por el tema religioso y la concepción que a través del islam se hace del arte. Este primer asunto también domina al segundo, que es la histor...