viernes 30 de octubre de 2009

II

Camino insomne, sin caminar,
dejo atrás los ojos
que al pasar parecen pájaros cafés
o peces en negras pupilas.
El aire es un río,
la tierra donde piso, no la estoy pisando.
Sólo siento que avanzo,
despejo cortinas de oro
que poco a poco
el sol se va llevando.
Detrás de mí, ay, la ciudad
se lame la sarna
es una perra vieja que vaga por la calle
y alguien la patea.
-Qué triste es la soledad
cuando la pobreza le acompaña!!!
Debo continuar hasta donde se levanta
la cuesta del monte
me quedaré allí como una luz
que el sol olvidó recoger en el crepúsculo.
La noche nacerá de mi cabello,
se quitará la ropa
y a mí vendrá despacio, lentamente sospechosa.
Cuando despierte, ay, otra vez
los ojos, la visión, la realidad...

viernes 27 de marzo de 2009

Los viejitos

--Y cada paso que va enterrando la vida de los viejitos.
Ellos nacieron ayer a mucho
de tiempo mí
y ya se van cansando y ya sus carnes
se van uniendo con sus almas
y sus almas son colores embarrados en sus vidas.
Los viejitos vienen caminando desde el pasado
amurallado con tiranos
ya no les queda fuerza en las manos
para enterrar los dolores que les muerden
los pedazos; ellos lloran porque Dios
no les da el fin eterno
y quisieran que sus cabezas no estuvieran
en sus cuellos,
pero el seol no les da cabida
en su mundo frío, la tierra no les abraza
el pensamiento y cada vez
sus ojos van quedándose más sordos
y sus oídos no pueden ver las palabras que consuelan
los años, goteando entre lágrimas y una casa vieja.
Los viejitos duermen acalambrados en la cama
para ellos, la noche aun llega temprano
y el día prende sus ojos cuando
el sol comienza a peinarse en la madrugada.
El té en la cocina
tiene aromas de cien años
luego el café que sigue cantando como antaño
y todos se levantan y todos van
en busca del café de los viejitos;
a esa hora ellos no saben estar tristes
hay una alquimía en el frío de la mañana
que les trae de muchos años
la fuerza y sus anhelos...

sábado 21 de febrero de 2009

XXI

El día nació cansado en una hora oscura y fría
que se posó en la mañana.
Se acercaba o se alejaba. El mismo cansancio que dormía
sobre los pálpados. El mismo paso ajeno que mordía
mis tobillos. Y me quedaba quieto
esperando quizás el retorno de la noche a mis pupilas.
Pero el sueño se besó con la desgracia y alzaron
vuelo hacia una dimensión equivocada
donde sólo hay tiempo y espacio y acaso tiempo,
si es que el tiempo es una línea que se quiebra en la mirada
o una serpiente de voces que se mutila los dedos.
Aquí sólo puedo ser agua de estanque,
no sol de arena, ni viento de cañones.
No me trae la boca siquiera una palabra o la humedad
de besos descarriados.
Acaso estaré muerto o estaré vivo. No lo sé. Si soy agua de estanque,
si no soy de arena sol o viento de cañones.
Si al menos algo sucediera; si algo de mí se acordara de mis restos;
pero nada. Algo en el mundo se ha agotado, quizás el agua
o las banderas, quizás el niño o el soldado,
quizás la amante que has amado, quizás una pestaña de tu ojo.
Pero no lo sabré nunca perdido en esta nanidad de barco que cojea
y sombra que se quema...

lunes 15 de diciembre de 2008

Poema-K

Por las calles de la ciudad la noche va recolectando lágrimas, camina sorda y muda chocando hombros con los transeúntes. Desea que todo el mundo se muera. No le gusta el fondo y mucho menos la forma, pues sabe que este mundo es un eructo, una mala digestión en el vientre de Europa. Conoce todo aquello que se ha hecho tras la sombra de la puerta, sabe de todos los abortos de la patria que se pudren debajo de la mesa; también sabe de aquello que nosotros creemos saber.
Ella no presume de sus uñas, ni tampoco de su pelo; sólo se inyecta las horas que circulan en las corneas de los huérfanos mientras que en sus ojos nace un ardor que se trepa por los obeliscos a rugir la mala hora...
Cada vez las luces y los autos pasan más rápido como un caudal narcótico; pronto ya las calles están unas sobre otras parpadeando en una difusa orgía de imágenes. Ante tal adversidad la noche ha lustrado sus puñales, sabe del peligro que germina en los intestinos del hambre. Sospecha del poeta y del barbero, pero no es suficiente, mejor es no creer en nadie, la traición anda de gris y otros colores patrullando las calles -¡peligro, el caos, el desenfreno! ¡peligro! ¡¡¡Boom!!! Se acaba el mundo...

sábado 30 de agosto de 2008

Por la poesía se edificaron fuertes corazones, huracanes del alma, hombres y mujeres dispuestos, con toda la rabia, con toda la voluntad del espíritu, a destruir el mundo de los cuerdos de todo aquel que se proclama ciudadano de la realidad (asno). Comienza lo que nunca tuvo principio, lo que nunca tendrá fin; las batallas son crueles, los síntomas doblegan el coraje del acero, pero estamos aquí, no nos importan ni fines, ni razones, sólo el hecho supremo, estar aquí; el resto es obra de la poesía, del poeta... de nosotros los POETAS........................................