Camino insomne, sin caminar,
dejo atrás los ojos
que al pasar parecen pájaros cafés
o peces en negras pupilas.
El aire es un río,
la tierra donde piso, no la estoy pisando.
Sólo siento que avanzo,
despejo cortinas de oro
que poco a poco
el sol se va llevando.
Detrás de mí, ay, la ciudad
se lame la sarna
es una perra vieja que vaga por la calle
y alguien la patea.
-Qué triste es la soledad
cuando la pobreza le acompaña!!!
Debo continuar hasta donde se levanta
la cuesta del monte
me quedaré allí como una luz
que el sol olvidó recoger en el crepúsculo.
La noche nacerá de mi cabello,
se quitará la ropa
y a mí vendrá despacio, lentamente sospechosa.
Cuando despierte, ay, otra vez
los ojos, la visión, la realidad...
Próxima Reunión
Hace 1 semana